En la celebración de su 40° edición, el Dakar abrió nuevamente sus puertas a los ciudadanos de Belén (Catamarca) y Chilecito (La Rioja): grupos de chicos de edades variadas, que tuvieron la posibilidad de experimentar desde adentro, la vida en un campamento dakariano.

La carrera más dura del planeta también tiene su cara solidaria, comprometida con lo social y con las personas en situación de vulnerabilidad social. Desde hace años, la Organización del Dakar implementa un gran programa social dentro del cual se ofrece la posibilidad a distintas instituciones, particularmente de niños y jóvenes, de interactuar con los distintos actores que forman parte de la prueba.

Mientras se desarrollaban las etapas que unían Salta con Belén y Belén con Chilecito, más de 300 chicos de las Escuelas de Verano de Club Peñarol, Club El Arenal, Club Racing, más un grupo de niños y jóvenes de la localidad de Londres, tuvieron la oportunidad de ingresar al corazón del Dakar y conocer los detalles de cómo se organiza un campamento con las visitas guiadas dispuestas por la organización.

En Chilecito, la Agrupación Junto al Pueblo, que trabaja con niños de escasos recursos en el Barrio Dorado Sur así como la Dirección de Discapacidad del municipio y su homóloga de Niñez y Adolescencia, acompañaron a jóvenes con distintos tipos de discapacidad o que viven en un contexto de exclusión social a salir de su rutina y vivir una jornada inolvidable en el bivouac del Dakar.

Todas estas organizaciones trabajan a diario en programas de actividades sociales, deportivas y de contención, con el fin de que los niños opten a una mejor inclusión en el sistema educativo y laboral de sus respectivos municipios. Todos ellos compartieron un momento único con algunos de los protagonistas de la histórica 40ª edición, recibieron regalos y se convirtieron por unas horas en un miembro más de la caravana Dakar.

Información: Rally Dakar