El Rally Dakar desde sus inicios (Paris Dakar) ha mezclado una serie de factores que hacen esta competencia “especial” aquí se conjuntan competencia, adrenalina, emoción, peligro, dinero entre otros y lamentablemente sangre y muerte. A pesar de las estrictas medidas de seguridad impuestas por los organizadores esto no se ha podido erradicar, de 38 ediciones solo en 3 años se ha logrado tener “saldo blanco”.

Esta edición 2016 no ha sido la excepción, en la segunda etapa ocurrió lo inevitable, en el “tramo especial” entre la ciudades de Arrecifes y Todd provincia de Buenos Aires, el auto Minicooper, número 360, del equipo X-Raid Team, piloteado por la Guo Meiling y tripulado por el copiloto Liao Min, ambos de origen chino, vuelcan llevándose a su paso un grupo de espectadores, este hecho dejo como resultado 10 espectadores heridos (entre ellos 3 menores y una mujer embarazada). Ante este lamentable accidente se trasladado al lugar Etienne Lavigne (director del Dakar) para poner a disposición parte del equipo de rescate de la competencia 4 helicópteros y tres ambulancias.

Más tarde en esta misma segunda etapa el camión con el número #509, del equipo Renault Trucks, piloteado por el holandés Martin Van Den Brink y tripulado por los copilotos Rijk Mouw de Holanda y Peter Willemsen de Bélgica, quedan fuera de la competencia al arder en llamas su unidad debido al sobre calentamiento del sistema de frenos.

Y por ultimo también en esta segunda etapa, en la localidad de Silipica, Argentina, el bugguie Toyota, número  368 del equipo (LB Racing), piloteado por Luis Fernando Barbery Paz y el copiloto Hernan Daza Jiménez, ambos originarios de Bolivia, quedan fuera de la competencia debido al incendio de su vehículo por una chispa resultado de un desperfecto en la instalación eléctrica que provoco una fuerte explosión; Este siniestro no registró lesionados ni pérdidas humanas.