Carros de carnaval

 Los autos en su mayoría incrementan sus costos por tener ciertas características muy por encima de los autos promedio, como calidad de materiales, potentes, veloces o poseer elegancia y comodidad; pero existe una categoría de autos que supera lo inimaginable: los carros alegóricos, en específico los del Carnaval de Río de Janeiro, Brasil.

Estos autos tienen su inicio en Brasil. Aunque el primer carnaval registrado en ese país fue en el año 1723 fue hasta el año de 1903 que un grupo de participantes introdujo una carreta tirada por un caballo como parte de sus atracciones en el carnaval. El tema de este primer carro alegórico fue una pérgola de flores con caballos de papel maché, que rápidamente fue criticado con severidad por la Sociedad Carnavalesca, organizadora del evento en ese tiempo. El motivo era que salía de todo contexto de las festividades.

En 1938 se hizo el primer concurso de estos carros y de escuelas de “Samba”, y para 1950 los carros alegóricos o “floatse” comenzaron a ser montados en estructuras de madera y metal sobre grandes camiones, lo que sucedió hasta 1970 en que se reemplazaron por plataformas de metal tiradas o empujadas por tractores (remolques). Hoy en día se montan plataformas o estructuras alrededor de tractores para que no se vea el vehículo que los impulsa.

Hoy en día estos carros alegóricos tienen un peso aproximado de 12 toneladas; las medidas han sido reglamentadas oficialmente por el gobierno a sólo 8.5 metros de ancho; su velocidad máxima es de 6 km/h; tienen una vida útil tan sólo de una hora 20 minutos, que es el tiempo que tardan en recorrer el sambódromo que mide 700 metros de largo. El costo de un carro alegórico actualmente puede ir desde los 2 millones 800 mil pesos hasta los 5 millones 500 mil pesos mexicanos, su construcción tarda un año y no están exentos de accidentes.

En algunos años se han registrado incendios de algunos de estos autos debido a la cantidad de carga eléctrica para alimentar la iluminación. Es muy complicado regular los materiales con los que se construyen estos autos porque cada año salen al mercado productos que no alcanzan a ser probados bajo las condiciones a las que se les somete durante el carnaval.