Allá por el país de Australia, la macabra muerte caminaba arrastrando su guadaña, Buscando a un cristiano para llevarlo de la mano, cuando por enfrente pasa el asturiano. La pelona lo abordó y con voz macabra comentó:

Tus minutos están contados, para la vuelta 17 al más allá nos pelamos.

Te quedarás con las ganas pues con este monoplaza, es más fácil que yo te lleve a casa.

Pues que la llanta de Gutiérrez, te sirva para que despegues.

Hagamos un trato, si de ésta salgo como gato, aquí me dejas un rato.

Trato echo, pero el auto quedará deshecho y si no sales en 5 segundos, de aquí nos vamos juntos.