A este tipo de trasporte que generalmente son trenes, también se le conoce como “maglev”, viaja suspendido en el aire creando un campo magnético con imanes, que utiliza también como propulsores.

El origen del campo magnético que hace funcionar al tren, es creado por una gran cantidad de potentes imanes, a estos imanes les es gobernada su fuerza de atracción y repulsión, para controlar la levitación, dirección y velocidad del tren.

Estos trenes pueden levitar sin estar en movimiento a unos 10 centímetros del piso, como no tiene resistencia a la fricción, viajan a gran velocidad y a la fecha, es el único medio de trasporte que puede competir con las aerolíneas comerciales, el 21 de abril de 2015 en Japón un tren con este sistema alcanzó los 603 k/h.

Entre más grande es el tren se vuelve más estable y más veloz, su desplazamiento es en silencio, sin vibración y es amable con el medio ambiente. Los ingenieros en diseño trabajan meticulosamente en la aerodinámica del tren para que este alcance grandes velocidades de una manera segura.

El inconveniente de estos sistemas de trasporte, es que requieren una fuerte inversión inicial de infraestructura y vías principalmente, aunque a largo plazo son más económicos en mantenimiento comparado con el consumo de combustible de cualquier otro transporte.

En la actualidad en Shanghái china, existe uno de estos pocos trenes comerciales, realiza un trayecto de 30 kilómetros y lo hace en un tiempo de 7 minutos y 20 segundos.