Desde la aparición de los vehículos se vio la necesidad de incluir iluminación en ellos, con la finalidad de ver y ser vistos en la oscuridad, ya fuera en la noche o en un banco de neblina o niebla. La solución fue incorporar luces traseras y luces delanteras; también podemos ver en algunos autos luces laterales.

Las luces que llevan los vehículos en la parte trasera constan de tres colores (rojo, blanco y amarillo o ámbar). Puede variar la cantidad de focos de cada color y cada color tiene funciones específicas, y pueden ser de diferente tipo: iluminación láser, iluminación led o iluminación de foco incandescente.

  • Rojo: se utiliza para indicar el momento en que se pisa el freno; otro foco independiente del mismo color indica que los cuartos están prendidos con la finalidad de ser vistos en la oscuridad (se les llama cuartos a los cuatro focos que se encienden alrededor del auto para ser visto).
  • Blanco: se utiliza para iluminar la parte trasera del auto al momento de circular en reversa; otros focos independientes se encienden con “los cuartos” para hacer visible la matrícula de la placa en la noche.
  • Amarillo o ámbar: estos focos sirven para que el conductor indique hacia qué lado dará vuelta (direccionales); también pueden indicar si el auto está sin movimiento o bajó la velocidad repentinamente (intermitentes); y por último sirven para iluminar el auto de las cuatro esquinas para ser visto en la oscuridad (cuartos).

Nota: en México están prohibidas las luces de color azul en partes traseras y delanteras, así como llevar luces rojas en la parte delantera de los vehículos particulares, debido a que estos colores y ubicaciones son exclusivos de autos oficiales como patrullas y ambulancias.