LA HISTORIA Y EL AUTOMÓVIL

 Pocas personan imaginan la historia detrás de la estatuilla que lucen los coches Rolls-Royce en el cofre. Ésta esconde una historia de amor y romance entre John Walter Edward Scott-Montagu y Eleanor Velasco Thornton.

John Walter, segundo barón lord Montagu de Beaulieu, fue editor de la revista de autos The Car, de 1902, e iniciador de la afición al automovilismo en 1905.

Eleanor Velasco Thornton, descendiente de españoles, fue secretaria particular de John Walter, de gran intelecto y distinguido físico.

LOKJJ Fue un amor que permaneció oculto ante la sociedad durante más de una década, limitado solamente al círculo de amigos a quienes no les importaba la economía y el estatus social de Eleanor Velasco, ya que en esa época era mal visto que se relacionaran sentimentalmente dos personas de distinto nivel económico y clase social. Producto de las presiones familiares, John Walter aceptó casarse por imposición con lady Cecil Victoria Constance, pero él supo que jamás dejaría a Eleanor Velasco.

Los primeros autos Rolls-Royce sólo llevaban el tapón del radiador con el emblema de Rolls-Royce, igual al de hoy en día de una R sobre otra R, que son las iniciales de los apellidos de los fundadores de la marca (Charles Stewart Rolls y Henry Royce). En 1910 murió Charles Rolls; a manera de luto una de las R del emblema cambió a color negro.

En ese mismo tiempo se pusieron de moda las estatuillas sobre el tapón del radiador de los autos del momento. La exclusiva clientela de Rolls-Royce sugería a menudo que la marca de un vehículo tan prestigioso debería tener su propia mascota sobre el tapón del radiador. Rolls-Royce observó que algunos de los propietarios estaban poniendo ornamentos sobre el tapón del radiador de sus autos, elementos “inapropiados” para estos vehículos.

En el año 1911, Johnson Walter (director de la Rolls-Royce) encargó a un amigo joven escultor, Charles Robinson Sykes, una estatuilla personalizada para el capó de su propio Rolls-Royce SilverGhost.

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Él quería una estatuilla que representara el amor y la pasión que sentía hacia Eleanor. El escultor no dudo en elegir a Eleanor Velasco como su modelo. Charles Robinson originalmente creó a mano una figurita basada en ella con su ropa ligera que el viento sacudía, atrapando justo el momento en que se levantaba de la cama y abría la ventana de su cuarto. El aire que entraba hacía que su ropa ligera volara, mientras ella presionaba un dedo contra sus labios para simbolizar el secreto de su amor.

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Esta figurita por su origen fue llamada por los amigos de John “Thewhisper” (“El susurro”). Después fue moldeada en bronce con un tamaño de siete pulgadas de alto.

No se sabe con exactitud si fue idea de John Walter o de Charles Robinson, pero finalmente esta figura se tomó como primer modelo para dar paso a la siguiente: “Spirit of ecstasy”.

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John Walter puso a trabajar al joven escultor Charles Robinson en una insignia que adornaría todos los Rolls-Royce futuros, ya que él mejor que nadie podía darle vida y simbolismo a lo que John Walter quería expresar. Esa estatuilla logró trasmitir a la gente el concepto claro de Rolls-Royce: velocidad y poder con el mayor silencio, profunda pasión, armonía con distinción y misterio. El resultado fue “Spirit of ecstasy” (“El espíritu del éxtasis”).

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El 26 de enero de 1934 fue develada la versión arrodillada de “Spirit of ecstasy”. Esta figura se elaboró para los coches de reyes o grandes mandatarios. “Spirit of ecstasy” está en posición inclinada hacia delante, mantiene una postura de genuflexión por respeto a sus importantes pasajeros. También lleva grabada la inscripción de “C. Sykes, 26.1.34” en la base, que es la fecha en que se finalizó la primera pieza.

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Desde el año 1911 a la fecha los únicos dos Rolls-Royce que no han salido de planta con la estatuilla “Spirit of ecstasy” son el Phantom IV 1950, fabricado para la entonces princesa Isabel de Inglaterra, que en su lugar pidió su propio amuleto, “Jorge de Capadocia”, quien aparece sobre un caballo, matando a un dragón, diseñado por el artista Edward Seago.

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El segundo auto que no usa la estatuilla es el Phantom IV de 1954, de la princesa Margarita del Reino Unido, que eligió a “Pegaso” para el adorno de su capó.

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El amor de Eleanor Velasco y John Walter se glorificó el 30 de diciembre de 1915, durante la Primera guerra mundial, cuando un submarino alemán torpedeó y hundió el buque “SS Persia” en el Mediterráneo, donde viajaban juntos a la India. Eleanor Velasco murió en ese accidente, cuatro años después de que su amante la inmortalizara como un icono de nobleza y poderío dándole de alguna manera el requisito que “según la gente de ese tiempo” a ellos les faltaba para no esconder su amor ante la mirada de los demás. John Walter sobrevivió y volvió a Inglaterra, donde se le había dado también por muerto.

La representación actual de “Spirit of ecstasy” se levanta un total de tres pulgadas (7.5 cm) y, por seguridad está montada sobre un mecanismo soportado por un muelle, diseñado para retraerse instantáneamente sobre el radiador si se le golpea desde cualquier dirección.

También existe un botón en el interior del vehículo que puede activar el mecanismo manualmente. La figura puede estar hecha de acero inoxidable muy pulido u oro de 24 quilates, siendo estas dos últimas opcionales, pero nunca en plata.

La escultura de Eleanor ha evolucionado con el tiempo, pero en todas y cada una de las estatuillas se sigue evocando la romántica y secreta historia de amor entre John Walter y Eleanor Velasco, que llevan los Rolls-Royce de todo el mundo desde hace más de un siglo.