TRANSPORTANDO EMOCIONES

Seguro te has topado alguna vez con personas que son extremadamente cuidadosas de su vehículo; hay algunos que son impecablemente limpios y  hay  otros que parecen nuevos con respecto a su funcionamiento interno. También existe el otro extremo, donde no hay medidas de precaución ni necesidad de tenerlo sin polvo. Habemos también aquellos que solo hacemos lo necesario para andar seguros sin ponerle mucha atención a la imagen. ¿Será esto un espejo noble de cómo me cuido a mí mismo?

Desde los comienzos de la psicología los grandes autores como Jung, Reich, etc. intentaron definir tipos de personalidad que abarcaran a la mayoría de la sociedad. Se dice entonces que puede categorizarse a las personas por introvertidas o extravertidas, por personalidad mentales o emocionales, que podemos decir mucho de quien somos contestando test proyectivos que dan indicios de cómo reaccionamos ante los eventos cotidianos y si tendemos a la manía o la depresión. Todos estos materiales han sido muy útiles e importantes y se han utilizado con veracidad para por ejemplo hacer selección de personal en alguna empresa o saber qué tipo de trastorno severo puede tener algún paciente psiquiátrico.  Sin embargo también es verdad que se ha ido degenerando en pruebas de 5 preguntas que solo estereotipan.

La realidad es que cada uno de nosotros tenemos una personalidad que permea nuestras maneras de vivir el día a día y que va definiendo nuestras maneras de ser tanto en las relaciones personales como con los objetos.

Puede ser entonces que yo mire mis posesiones como imágenes concisas que hablan de quien soy y por eso necesito tenerlas en buen estado, o puede ser que mi interés sea mantenerme seguro en un mundo hostil y por eso cuido tanto del motor de mi auto. Otra posibilidad es que me considere una persona práctica y mire solamente como medio de transporte ese auto y por consiguiente no le prestare mucha atención a cómo luce…

No nos casemos entonces con estereotipos en donde encajar pues eso limita nuestra mirada de nosotros mismos o de las personas que nos rodean. Será importante que reconozcas tus propias motivaciones pero también ten cuidado de generalizar una actitud frente al cuidado de un auto, ya sea tuya o de alguien más; porque, a menos que conozcas la historia o acontecimientos que han llevado alguien a ser como es de “cuidadoso” o “descuidado” con sus pertenencias solamente podrás interpretar dependiendo de tus propias imágenes.

¿Quieres saber cómo es una persona por cómo trata su auto? Primero platica sobre su vida, eso te dará  una mirada más amplia y verás que ésto, es solo una consecuencia de lo que ha experimentado durante sus años.

Lic. Psic. Aura J. Ruiz M.